¿Cuándo Pasar de una Tabla de Espuma a una Tabla de Fibra?
Conseguir ponerse de pie no significa necesariamente que haya llegado el momento de dejar la tabla de espuma.
Es una de las decisiones más habituales cuando empiezas a surfear: llevas varias sesiones, ya consigues coger algunas olas y empiezas a pensar que una tabla más pequeña o de fibra te hará avanzar más rápido.
A veces será el siguiente paso. Otras veces puede hacer justo lo contrario: reducir el número de olas que coges y hacer que aprendas más despacio.
La pregunta no es cuánto tiempo llevas surfeando
No existe un número de clases o baños a partir del cual todo el mundo deba cambiar de tabla.
Dos personas pueden haber empezado el mismo día y tener necesidades completamente diferentes unas semanas después.
Antes de pensar en el material, merece la pena observar qué eres capaz de hacer actualmente de forma consistente.
Una tabla de espuma no es solo para tu primera clase
Los softboards proporcionan estabilidad, volumen y facilidad de remada. Eso permite algo extremadamente valioso cuando estás aprendiendo: coger más olas.
Y cuantos más intentos tengas, más oportunidades tendrás de practicar la remada, el take off, la posición, la mirada y la forma de desplazarte por la ola.
Por eso cambiar demasiado pronto a una tabla con menos volumen puede parecer un avance por el tipo de material, pero convertirse en un paso atrás en el número de olas que realmente surfeas.

Qué deberías controlar antes de cambiar
No necesitas dominar el surf —eso no ocurre nunca—, pero hay algunas señales que indican que puedes empezar a plantearte una tabla diferente:
- Remas con suficiente control y sabes colocarte correctamente sobre la tabla.
- Puedes girarte y orientarte para preparar la entrada en una ola sin depender continuamente de otra persona.
- Empiezas a elegir olas en vez de intentar coger cualquier cosa que llegue.
- Tu take off es relativamente consistente y no ocupa toda tu atención.
- Ya eres capaz de surfear la pared hacia derecha e izquierda en condiciones adecuadas para tu nivel.
- Entiendes las prioridades y normas básicas de seguridad dentro del agua.
- Empiezas a leer el mar: dónde colocarte, cómo vienen las series y cómo te afectan las corrientes.
Lo importante no es hacerlo perfecto. Es que esas acciones empiecen a formar parte de tu surfing sin necesitar que alguien te indique constantemente qué hacer.
No tienes que saltar directamente a una tabla pequeña
Este es probablemente el error más habitual.
Pasar de un softboard grande a una tabla corta con mucho menos volumen puede hacer que remar sea más difícil, que llegues tarde a las olas y que pases más tiempo esperando que surfeando.
El siguiente paso suele tener más sentido cuando mantienes suficiente volumen y estabilidad mientras empiezas a ganar respuesta y maniobrabilidad.
Una tabla evolutiva, un midlength o cualquier diseño adecuado a tu peso, nivel y tipo de olas puede ser mucho más útil que elegir simplemente la tabla más corta que puedas encontrar.
La tabla tiene que ayudarte a coger olas
Hay una idea sencilla que conviene recordar:
la mejor tabla para progresar suele ser aquella que te permite coger suficientes olas para practicar aquello que quieres aprender.
Si con tu tabla nueva pasas de coger diez olas a coger dos, probablemente has cambiado de material antes de que ese cambio pudiera ayudarte.
Y eso no significa que tengas que volver atrás para siempre. Puede significar simplemente que todavía necesitas más tiempo, más volumen o un paso intermedio.
¿Fibra, epoxy o softboard?
Más que obsesionarte con el material de construcción, fíjate en el conjunto de la tabla: longitud, anchura, volumen, distribución de ese volumen y forma.
Dos tablas duras pueden comportarse de maneras completamente diferentes, igual que no todos los softboards son iguales.
Por eso elegir tu siguiente tabla únicamente porque sea “de fibra” aporta bastante menos información que saber qué tipo de tabla encaja con tu surfing actual.
Prueba antes de comprar cuando puedas
Las sensaciones sobre una tabla son difíciles de entender leyendo únicamente litros y medidas.
Si tienes la oportunidad de probar distintos tamaños y volúmenes antes de comprar, podrás comprobar cuánto cambia tu remada, la entrada en la ola y la estabilidad.
Si estás en El Palmar y ya tienes autonomía para surfear por tu cuenta, puedes consultar nuestro alquiler de tablas de surf.
Y si todavía tienes dudas sobre tu nivel
No tener claro si ha llegado el momento de cambiar de tabla suele ser también una buena oportunidad para revisar cómo estás surfeando.
En nuestras clases de surf en El Palmar podemos ayudarte a trabajar autonomía y entender qué tipo de material tiene sentido utilizar en cada momento.
Cambiar de tabla no debería ser una recompensa por llevar determinado tiempo surfeando. Debería ser una herramienta que te permita seguir cogiendo olas y avanzar desde el punto en el que estás.
1 comentario
Muchísimas, gracias lo tengo todo mucho más claro tanto surf como surfskate. Gracias carving social club