Grupo de surfistas en la playa de El Palmar con tablas de surf de Carving Social Club

Ir solo/a a un Surfcamp en El Palmar: Qué Esperar

Hay una pregunta que aparece muchas veces antes de reservar:

«Puedo ir solo/a a un Surfcamp?»

La respuesta es sí. Y, de hecho, es muy habitual que varias personas del grupo lleguen sin conocer a nadie.

Venir solo/a no significa pasar el fin de semana por tu cuenta. Llegas por tu cuenta, pero desde el primer día compartes Surfhouse, sesiones de surf, comidas y bastante tiempo con personas que han venido por una razón parecida a la tuya.

Los primeros minutos son probablemente los más raros

Llegas a una casa donde todavía no conoces a nadie, dejas tus cosas y empiezas a poner caras a nombres que hasta ese momento no significaban mucho.

Por eso la primera noche no dejamos simplemente que cada uno aparezca y se vaya a su habitación. Presentamos al grupo, hacemos una pequeña dinámica para conocernos y explicamos cómo hemos organizado el Surfcamp.

También vemos juntos la previsión del mar y hablamos de la experiencia de cada persona.

No hace falta ser especialmente extrovertido/a. La propia dinámica de los siguientes días hace buena parte del trabajo.

El surf rompe el hielo bastante rápido

Después del primer baño ya hay algo de lo que hablar.

Una ola que cogiste, otra que te pasó por encima, cómo estaba el mar, cuánto tiempo llevas surfeando o si era tu primera vez.

Compartir una sesión hace que muchas conversaciones aparezcan sin tener que forzarlas.

Además, organizamos las clases por niveles. Eso hace que durante buena parte del agua estés con personas que se encuentran en un momento parecido al tuyo.

¿Y si nunca has surfeado?

No necesitas venir acompañado/a por alguien que sepa surfear ni tener experiencia previa.

Si es tu primera vez, empezamos desde cero y estarás con otras personas cuyo nivel permita trabajar lo mismo.

No tienes que demostrar nada antes de llegar. Cuanto mejor conozcamos tu experiencia real, mejor podemos organizar el grupo en el que vas a surfear.

¿Y si ya surfeas por tu cuenta?

También tiene sentido venir solo/a.

Si ya tienes autonomía, podrás compartir agua con otras personas que también llevan tiempo surfeando y trabajar desde un punto diferente al de los grupos de iniciación.

Y si lo que buscas es un trabajo mucho más específico sobre tu surfing, puedes consultar nuestro Surfcamp de Tecnificación.

Fuera del agua es donde termina de formarse el grupo

Un Surfcamp no consiste en dar una clase, volver a la habitación y repetir al día siguiente.

Entre sesiones hay desayunos, ratos en la Surfhouse, vídeo-análisis, conversaciones sobre lo que ha pasado en el agua, comidas y la barbacoa del sábado.

Cuando las condiciones acompañan, también intentamos volver juntos al agua para un Surf Libre, esta vez sin ejercicios ni correcciones.

Después de compartir todo eso, el ambiente del domingo suele ser bastante diferente al de la llegada.

Pero tampoco tienes que estar socializando todo el tiempo

Venir solo/a a un Surfcamp no significa tener que pasar cada minuto haciendo cosas con el grupo.

También hay tiempo para descansar y estar a tu aire. Puedes echarte una siesta después de surfear, dar un paseo, leer o simplemente no hacer nada durante un rato.

El grupo está ahí, pero no existe ninguna obligación de participar permanentemente en una conversación o en un plan.

El problema suele aparecer antes de reservar

Muchas veces la dificultad no está en venir solo/a, sino en decidir hacerlo.

Quieres venir, pero tu pareja no surfea. Tus amigos no pueden ese fin de semana. No coinciden las vacaciones o llevas meses esperando a que alguien tenga las mismas fechas que tú.

No necesitas que coincidan los calendarios de varias personas para venir a surfear.

Precisamente una de las ventajas de un Surfcamp es que puedes reservar tu plaza por tu cuenta y encontrarte con el grupo cuando llegues.

¿Y si me da vergüenza llegar solo/a?

Es una duda completamente normal.

Desde casa es fácil imaginar que vas a llegar y que todo el mundo se conoce menos tú. La realidad suele ser bastante distinta: hay parejas, amigos y personas que vienen solas, y muchas están conociendo al resto exactamente igual que tú.

Y hay algo que ayuda bastante: nadie ha venido allí por casualidad. Todos habéis elegido pasar esos días alrededor del surf.

Venir solo/a también te permite hacer el viaje a tu manera

No tienes que elegir un Surfcamp porque encaje con el nivel, las vacaciones o las ganas de surfear de otra persona.

Puedes escoger las fechas que te vienen bien y centrarte en lo que tú has venido a hacer.

Después, una vez allí, compartes buena parte de esos días con gente que probablemente tampoco conocías antes.

Si es tu primer Surfcamp

Si además de venir solo/a es la primera vez que haces un Surfcamp, hemos preparado una guía con todo lo que conviene saber antes de venir: qué llevar, qué nivel necesitas y cómo organizamos las sesiones.

Cómo prepararte para tu primer Surfcamp en El Palmar

No esperes a tener con quién venir

Si llevas tiempo queriendo hacer un Surfcamp y lo único que te frena es no tener acompañante, eso no tiene por qué decidir por ti.

Puedes consultar todas las próximas fechas en nuestros Surfcamps para adultos en El Palmar y elegir la que mejor encaje contigo.

Y si antes de reservar quieres saber cómo es el grupo de una fecha concreta o tienes dudas sobre tu nivel, escríbenos mediante el botón de WhatsApp de la web y hablamos contigo.

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