Carving Social Club: Nuestra Historia

Equipo de surf de Carving Social Club en El Palmar, Cádiz

Carving Social Club nació en Madrid en 2011 a partir de una pregunta sencilla: ¿cómo puedes seguir trabajando tu surf cuando el océano está a cientos de kilómetros?

Empezamos buscando respuestas fuera del agua. Surfskate, entrenamiento específico, sesiones en piscina, preparación física, técnica y movimiento. En una época en la que entrenar para surfear lejos del océano todavía resultaba extraño para muchas personas, nosotros ya experimentábamos con distintas formas de trasladar las sensaciones del surf al asfalto y al entrenamiento.

Pero el objetivo nunca fue sustituir al océano. Todo lo contrario. Queríamos estar mejor preparados cuando entráramos al agua, entender mejor lo que ocurría sobre la tabla y aprovechar al máximo cada oportunidad de surfear.

Los orígenes de Carving Social Club y el surfskate en Madrid

Madrid fue nuestro laboratorio

Durante aquellos primeros años probamos muchas formas de entrenar para el surf sin estar cerca del océano. El surfskate terminó convirtiéndose en una de las herramientas más importantes de Carving y también en una de las formas a través de las que muchas personas empezaron a conocernos.

Dimos clases, organizamos sesiones de entrenamiento y creamos una serie de tutoriales de surfskate para explicar desde los primeros pasos y el bombeo hasta movimientos cada vez más relacionados con el surf. Intentábamos convertir sensaciones difíciles de explicar en conceptos que pudieran entenderse, repetirse y trasladarse después al agua.

Nuestra tienda también creció alrededor de este movimiento y llegó a situarse como número uno en ventas de algunas de las principales marcas de surfskate con las que trabajábamos. Esto nos permitió probar modelos, sistemas y configuraciones muy diferentes a lo largo de los años y conocer a fondo una herramienta que empezaba a popularizarse entre los surfistas.

Pero vender surfskates nunca fue el objetivo final. Lo que realmente nos interesaba era descubrir qué podía aportar cada herramienta al surf y cómo enseñarlo de una forma útil y significativa.

Con el tiempo ampliamos ese trabajo. Desarrollamos nuestro Surf Training en Madrid, combinando piscina y gimnasio para trabajar aspectos como la remada, la puesta en pie, la respiración, la resistencia y la coordinación. La idea seguía siendo la misma: aprovechar el tiempo lejos del océano para estar mejor preparados para la siguiente sesión de surf.

Tutoriales de surfskate de Carving Social Club en Madrid

Todo tenía que terminar en el agua

Al mismo tiempo empezamos a organizar viajes y Surfcamps. Era la continuación natural de lo que hacíamos en Madrid: entrenar fuera del agua y después disponer de varios días para trasladarlo al océano.

Los Surfcamps añadían algo que no podía entrenarse sobre el asfalto: leer el mar, elegir las olas, convivir con condiciones diferentes y repetir sesiones durante varios días. También apareció otra parte que sigue siendo fundamental para nosotros: compartir el surf con otras personas.

A lo largo de los años organizamos experiencias, sesiones de entrenamiento y viajes en distintos lugares de España y Marruecos. Cada uno nos enseñó algo y, poco a poco, el océano empezó a ocupar cada vez más espacio dentro de Carving.

Viajes de surf de Carving Social Club en Somo y Loredo

Con el tiempo, El Palmar se convirtió en nuestra casa

Después de años desplazándonos entre Madrid y la costa, trasladamos nuestra base al sur. El Palmar nos permitió tener aquello que durante tanto tiempo habíamos tenido lejos: el Atlántico todos los días.

Tener el océano cerca cambió muchas cosas. Ya no teníamos que separar el entrenamiento de la sesión de surf. Podíamos entrar al agua, observar lo que había ocurrido, trabajar fuera del agua aquello que tenía sentido y volver a surfear.

Surfhouse de Carving Social Club en El Palmar, Cádiz

Nuestra Surfhouse en El Palmar nació alrededor de esa idea. No queríamos simplemente una casa en la que dormir. Queríamos una base desde la que pudieran suceder de forma natural todas las cosas que rodean unos días de surf: entrar al agua, volver, descansar, hablar sobre las olas, analizar una sesión, entrenar, compartir una comida o decidir cuándo merece la pena volver al mar.

Una forma diferente de trabajar el surf

Desde 2011 buscamos formas de mejorar el surf tanto dentro como fuera del agua. Este camino nos ha llevado a desarrollar nuestra propia manera de enseñar y entrenar, combinando técnica, preparación y lectura del mar.

No creemos que todo se resuelva acumulando horas en el agua, ni que exista una única herramienta capaz de hacerte mejorar. El mar sigue siendo el centro de todo, pero hay aspectos que se pueden trabajar fuera del agua para aprovecharlo mejor.

El vídeo-análisis permite observar detalles que muchas veces solo puedes sentir mientras surfeas. El surfskate permite repetir movimientos muchas más veces de las que normalmente ofrece una sesión en el mar. Y aprender a interpretar el swell, el periodo, el viento y las mareas ayuda con algo todavía más importante: saber cuándo entrar, dónde colocarte y qué tipo de mar tienes delante.

No utilizamos estas herramientas porque tengamos que llenar un programa de actividades. Las utilizamos cuando pueden ayudarte a volver al agua con una referencia más clara.

No todo el mundo necesita lo mismo

Una de las cosas que más hemos aprendido durante estos años es que enseñar surf no consiste en dar la misma clase a todo el mundo.

Trabajamos con personas que nunca han tocado una tabla, con quienes están aprendiendo a coger sus primeras olas, con surfistas que ya tienen autonomía y con personas que quieren profundizar mucho más en su técnica.

Por eso organizamos los grupos por niveles y adaptamos el trabajo a la etapa de cada persona. Para alguien que está empezando, progresar puede significar ponerse de pie con más confianza. Para otro surfista, puede ser aprender a elegir mejor las olas. Y para alguien con más experiencia, descubrir por qué un giro no está funcionando como esperaba.

No creemos que exista una única forma de aprender ni una única respuesta válida para todo el mundo.

Miguel Rodríguez y el siguiente paso

La incorporación de Miguel Rodríguez, excompetidor y entrenador con más de 15 años de experiencia, ha sido una evolución natural de esta forma de trabajar.

Su experiencia nos permite profundizar en la parte técnica con surfistas que ya tienen autonomía y quieren dedicar tiempo a analizar su surfing, corregir determinados patrones y trabajar aspectos concretos dentro del agua.

Entrenamiento técnico de surf con Miguel Rodríguez en Carving Social Club

De ahí han ido creciendo nuestros programas de Tecnificación y Surf Coaching: desde una Clase de Tecnificación concreta hasta Surf Coaching Online, Coaching Intensivo de 1 a 5 días y el Surfcamp de Tecnificación. El formato cambia, pero el objetivo es el mismo: identificar qué está frenando tu surfing y trabajar con prioridades claras sobre aspectos como la posición sobre la tabla, la generación de velocidad, los giros, la lectura de la ola, la remada, la selección de olas y la toma de decisiones.

Su incorporación no cambia lo que era Carving. Es la continuación de la misma idea con la que empezamos en Madrid: seguir buscando formas de surfear mejor.

Y después está todo lo que no se puede medir

Con el paso de los años también entendimos que un buen Surfcamp no se recuerda únicamente por cuánto has mejorado tu puesta en pie o un giro.

Se recuerda por las sesiones compartidas, las conversaciones después de surfear, una barbacoa que se alarga hasta tarde, alguien que llegó solo/a y termina uniéndose al grupo o aquella sesión en la que, durante un rato, dejamos de corregir y simplemente volvemos todos juntos al agua.

Por eso dejamos espacio para Surf Libre en grupo dentro de nuestros Surfcamps. Instructores y participantes comparten la sesión sin ejercicios ni correcciones constantes: es el momento de probar lo trabajado en la clase, el vídeo-análisis y el surfskate, pero también de compartir olas y disfrutar del agua con el grupo. Buscamos el lugar que mejor se adapta a las condiciones y al nivel y, siempre que podemos, donde haya más espacio y menos gente en el agua. Muchas veces coincide con las últimas horas de luz y termina siendo uno de esos momentos especiales del camp.

Aprender importa. También importa disfrutar de aquello por lo que empezaste a surfear.

Hoy seguimos haciendo lo mismo, pero junto al Atlántico

Muchas cosas han cambiado desde 2011. Hemos pasado del asfalto de Madrid al Atlántico, de las primeras sesiones de surfskate a tener nuestra propia Surfhouse y de buscar formas de entrenar lejos del mar a poder analizar una sesión y volver al agua unas horas después.

Pero la pregunta sigue siendo prácticamente la misma: ¿qué podemos hacer para ayudarte a aprovechar mejor el tiempo que pasas surfeando?

Hoy intentamos responderla desde El Palmar con Surfcamps para diferentes niveles, clases de surf, Tecnificación y Surf Coaching en varios formatos y nuestra Surfhouse como base de buena parte de la actividad de Carving en El Palmar.

Carving Social Club es una asociación dedicada desde sus orígenes a la divulgación, enseñanza y práctica del surf y los deportes de tabla. Hoy esa misma idea continúa desde El Palmar, dentro y fuera del agua.

Y si no sabes qué opción encaja contigo, escríbenos a través del botón de WhatsApp de la web y cuéntanos qué estás buscando.

Ellos lo cuentan mejor